
Detrás de un "me da miedo quererte" hay un "me da miedo tenerte que olvidar".


Puedes estar minutos, horas, días, semanas o incluso meses, analizando una situación, esperando a que ocurra algo. Intentando poner las piezas en su sitio, reconstruyendo lo que en su día se rompió, justificando lo que pasó, o lo que pudo pasar… O simplemente puedes dejar aquel destrozo en el suelo, e intentar seguir adelante.